Debemos hablar sobre la alimentación de personas que practican deportes que requieren intenso desgaste.

 

Si sigues una correcta dieta para disciplinas como la gimnasia o otras derivadas de ella, aprovecharás al máximo todos los beneficios de tu programa de entrenamiento. La clave está en llevar una alimentación variada y equilibrada.

 

Necesidades energéticas de la gimnasia

Tu gasto energético será mayor conforme aumentes el tiempo y la intensidad del ejercicio.

Como los hidratos de carbono son el principal combustible, debes consumirlos en cantidades suficientes, bien repartidos y preferiblemente los de menor índice glucémico (patatas, pasta, pan y arroz integrales…). Así evitarás la fatiga y no disminuirá tu rendimiento.

Alimentación en gimnasia

Es necesario un menú que aporte carbohidratos, como pan y cereales integrales, vegetales y frutas de temporada. Grasas de buena calidad como aceite de oliva, aguacate, frutos secos, semillas y aceitunas; y fuentes de proteínas magras como el pollo sin piel, carne de vacuno, legumbres, pescado, lácteos y huevos.

El exceso de proteínas no es nada recomendable, pues sobrecarga hígado y enzima riñones, aumenta la acidez y la posibilidad de lesiones y de osteoporosis. Las dietas ricas en proteínas por sí solas no aumentan la masa muscular. El aumento muscular se consigue con el entrenamiento y a una dieta equilibrada. En el desarrollo de la musculatura, los hidratos de carbono son tan importantes como las proteínas, ya que provocan un aumento de la insulina en sangre, la hormona anabolizante por excelencia.

La dieta para gimnasia debe de estar ajustada tu edad, horas de entrenamiento y momento de la temporada en que te encuentres, a tus gustos y preferencias. La base de tu dieta es:

  • Abundancia frutas y verduras.
  • Hidratos de carbono complejos, de grano entero e integrales.
  • Lácteos, mejor desnatados.
  • Proteínas magras de origen animal y vegetal.
  • Evitar azucares y conservantes.
  • Grasas favorables como aceite de oliva, frutos secos y aguacate.

Si entrenas a primera hora de la mañana, no lo hagas en ayunas, el ejercicio supone un gasto de combustible (glucógeno y grasa). Por ello debes consumir hidratos de carbono que aseguren el glucógeno que necesita el musculo y así prevenir que aparezca la fatiga.

Lo que comas antes y después de tu entrenamiento influye en tu rendimiento. Realiza 3 comidas principales y dos o tres secundarias (media mañana y media tarde). Puedes tomar un pequeño tentempié antes de irte a la cama, si has cenado temprano.

Si desayunas por ejemplo a las 8 a.m, has de realizar una ingesta sobre las 11h. Comer a las 14h. Y merendar a las 18h. La cena sobre las 21h. Puedes tomar un pequeño tentempié antes de irte a la cama, si has cenado temprano.

Las comidas y las cenas siguen la regla del plato.

 

Evita los hidratos de carbono sencillos que provienen de harinas refinadas o azúcares porque activan la insulina, el almacenamiento de grasa y la inflamación por lo que aumenta el riesgo de lesiones.

Consume con moderación fritos y grasas en tu dieta para crossfit, ya que se digieren lentamente y pueden crear una sensación de pesadez o indigestión durante los entrenos. Las comidas con alto contenido en fibra, pueden causar gases o molestias gastrointestinales, así que evítalos.

Las proteínas de origen animal aportan los aminoácidos esenciales (fenilalanina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, treonina, triptófano y valina -y sólo para los niños: arginina, histidina-), pero es necesario también incluir proteínas de origen vegetal como legumbres, frutos secos y derivados de las soja, pues a lo largo del día complementan sus aminoácidos y tienen menos grasas saturadas y colesterol.

En tus tentempiés elige alimentos con alta densidad calórica como sándwich (queso, jamón, atún, pollo, huevo), ensalada de frutas con yogur, arroz con leche semi, barritas de cereales (es preferible que aporten también proteínas) u otras alternativas como las de la infografía.

 

 

Durante el ejercicio se produce un catabolismo muscular (destrucción de proteínas), para detener y optimizar la síntesis de nuevas proteínas puedes comer un lácteo desnatado, huevo, fiambres magros, salmón ahumado, frutos secos. No te olvides de las grasas favorables como el aceite de oliva, frutos secos y aguacate en tu dieta para gimnastas.

Suplementos en gimnasia.

Es conveniente proteger tus células frente al esfuerzo del entrenamiento que genera inflamación y radicales libres. Para reducir la inflamación, regenerar las fibras musculares y prevenir lesiones te recomiendo la toma de un suplemento de ácidos grasos omega-3, que además activan las defensas y mejoran la concentración.

Es necesario incluir en tu dieta para gimnasia deportiva, un protector celular frente al daño oxidativo.

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